
Hace años cuando entre a la U, sabia que la
UPLA era un
bastión de la izquierda, al tiempo despues fui a una asamblea de universidad sabia que tipo de discusiones
habrían,
pensé que aunque no estuviera de acuerdo con su postura
política, la fuerza de su
movimiento unido y coherente
podría invitarme a participar por la batalla de esos años por la Educación Pública. Nada mas lejos de la verdad, discusiones y peleas entre grupos que buscaban lo mismo, peleas por nimiedades insignificantes, famosa es la historia de una Asamblea de la
Univesidad en Toma, la pelea por que alguien se
comió un completo y no convido, o que la gente encargada de "machetear" para la toma se iban a tomar al boliche cercano el Roma. Han pasado los años y
ahí ciertos
razgos y señales que se mantienen y que impide que en Chile se levante un movimiento que cambien las cosas en favor de la gente común y corriente. Analizando nuestra realidad, tenemos por un lado una opresión hacia la clase media trabajadora que es la que mueve este país, alzas indiscriminadas en todos los rubros, cambios ineficientes en los sistemas de transportes, falta de
oportunidades y poca
protección social y judicial en todos los
ámbitos. Por otro lado hemos visto escuetos intentos de marchas y protestas que pretenden
reinvidicar los derechos de la gente común, pero a poco andar de estas manifestaciones, aparece nuevamente el
fenómeno de los feudos internos, gente que en vez de dejar sus pequeñas diferencias en pos de una causa mayor y popular, se deja llevar por intereses propios y provocan discrepancias, grietas y muchas veces un quiebre del movimiento, obviamente esto al Gobierno lo beneficia ya que en vez de lidiar con una gran masa de gente que presiona, solo debe dar
mejorales y parches a pequeños grupos sin mucho poder. Este
fenómeno esta presente en cada grupo que ha alzado la voz en los
últimos años: escolares, profesores, camioneros, trabajadores etc. Para mi el problema pasa por una falta de cultura
cívica y valores
mínimos, cuando se lucha por una causa justa, todos los medios son validos y no se detiene hasta que se llega a un
triunfo o se hayan agotados todos los recursos. El otro problema es el
ego farandulico presente, no se que tiene este
país con el dogma de
warhol y sus 15 minutos de fama, vemos a muchos dirigentes con ansias de figurar, de ser el
héroe del
día, de llevar la batuta, de ser el rostro del movimiento, esto
también causa el quiebre y la perdida de la credibilidad del movimiento, ya que es mas importante lo que hace y dice un dirigente, el choque de opiniones entre ellos, que lo que pasa realmente con el movimiento. Como
diría mi
tía, muchos caciques y pocos indios, se debe aprender a delegar, a confiar y a unir causas comunes en pos de
conseguir definitivamente la meta por la cual se pelea, se debe inspirar a la gente, no provocarle
confusión y rechazo cuando aparecen muchas voces diciendo y haciendo cosas dentro de un mismo movimiento, se debe escoger un
líder que sepa lo que hace, que la nobleza de sus acciones lo representen, con las ideas claras y que tenga llegada con la gente, no mas tipos vociferantes con discursos panfletarios que solo buscan hacer ruido y que no representan a la realidad de la gente común.Es por eso que es importante acabar con los pequeños feudos que solo causan división y poca eficacia, uniendo toda esa fuerza en un solo golpe preciso al sistema, solo
así podremos de una vez por todas hacer frente a las injusticias y mas importante aun conseguir un triunfo real para todos y no quedarnos con la
sensación de que nos vieron la cara de nuevo.